Mi primera aportación a este blog sirve dos propósitos: En primer lugar, aclarar el significado de Fausto y luego, compartir, de manera breve, lo que más me impactó del texto.
Fausto significa prometedor o afortunado. Esta obra es la adaptación que hace Goethe de una vieja leyenda alemana. Me parece que es un buen nombre para nuestro protagonista quien, al final de cuentas resulta ser héroe.
Hay muchas cosas que compartí con ustedes ayer. Igual, si siguen mis comentarios en Facebook verán partes del texto y respuestas que realmente me dieron martillazos. Sin embargo, hay algo que quiero compartir con ustedes aquí a modo de conclusión que también puede ser introducción.
Tomo a Fausto como una crítica al discurso de la filosofía y la ciencia. A pesar de que, el mismo Goethe era científico y llevó a cabo experimentos sobre las propiedades de la luz, tenía un espíritu crítico hacia el siempre querer saber más... Ciertamente es una crítica a modo de identificación y denuncia. Es una llamada a percatarse de ello. No creo que sea una llamada a la negación ni a la cancelación de tal deseo. Pues si así lo fuera, Goethe no hubiese tenido nada que escribir.
Lo que me llevo de Fausto es la toma de conciencia de ese deseo, el deseo de siempre saber más, guardándome siempre de la locura.